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24/07/2022
08/06/2022
19/01/2022
06/11/2021
Ponga un Vanguard en su vida
Corría la primavera de 1976 cuando en una tienda de electrodomésticos, al lado del piso de estudiantes donde vivía en Zaragoza, anunciaban en el escaparate las primeras televisiones en color con la oferta de "Pruébela durante 15 días y, si no le convence, la devuelve sin compromiso"... y allí que fuimos con el cuento de que a nuestra abuela le haría mucha ilusión probar esa televisión en color. Les dimos las señas y el nombre del cliente con los datos de "la abuela", que era la propietaria del piso que teníamos alquilado para que no hubiera problemas con el portero de la casa y, al día siguiente, teníamos el cacharro en el cuarto de estar.
Ni que decir tiene que durante esos 15 días nos tragamos hasta la carta de ajuste y nuestra casa se convirtió en hito de peregrinación para amigos y compañeros de facultad.
Después del periodo de prueba, y con consternación por parte del vendedor por la venta fallida, procedieron a retirarnos el aparato y nosotros volvimos a la rutina de las transiciones electrónicas entre los niveles hiperfinos de energía en los átomos, los tejidos histológicos y demás cosillas que había que digerir para aprobar y pasar de curso.
23/10/2021
1er aniversario
Hoy este blog cumple 1 año y qué mejor que celebrarlo como el Principito de la cabecera, señalando a La Luz del Norte, esa luz que emite una estrella que tenemos todas las noches sobre nuestras cabezas y sobre la que giran, aparentemente, todas las demás.
La imagen de esta entrada está tomada en Chà das Caldeiras, en la impresionante caldera volcánica de la isla de Fogo, en Cabo Verde. Sobre esta isla realicé una exposición el 25 de diciembre de 2020. Y desde aquí, un recuerdo y la solidaridad para con los palmeros, que llevan soportando más de un mes la erupción del volcán Cumbre Vieja.
El balance hasta ahora del blog es de más de 1000 imágenes contenidas en las 40 exposiciones que se han abierto de forma mensual y más de 100 en entregas puntuales.
Y ahora a seguir trabajando para poder celebrar el siguiente aniversario con nuevas fotografías y exposiciones temáticas.
Gracias a los que entráis, comentáis y seguís el blog. Es un aliciente saber que hay gente ahí detrás.
11/08/2021
Terraplanistas
He visto un documental en Netflix sobre unos chiflados que pregonan y se jactan de creer que la Tierra es plana.
Y sobre esto solo se me ocurre una relexión, políticamente incorrecta: "Una buena colleja a tiempo..."
En fin, que la entrada sirva como homenaje a Yuri Gagarin, que el 12 de abril de 1961 en la nave Vostok I, fue el primer humano en viajar al espacio orbitando la Tierra durante 108 minutos.
En el momento del lanzamiento desde el Cosmódromo de Baikonur, la conversación entre la sala de control y Gagarin fue la siguiente:
Koroliov: Etapa preliminar... intermedia... principal... ¡Despegue! Le deseamos un buen vuelo. Todo está bien.
Gagarin: ¡Vamos! Adiós, hasta pronto, queridos amigos.
Pues nada, Yuri, estés donde estés, no sufras. La selección natural se encargará de ellos porque los terraplanistas también son antivacunas, electromagnetosensibles, maníacos de la alimentación, conspiranófilos, quimifóbicos...
La fotografía de la entrada de hoy, ligeramente recreada 😏, está tomada en julio de 2019, en el Museo de la Cosmonáutica, uno de los sitios imprescindibles para ver en Moscú.
13/06/2021
Exposición extraordinaria: Calotipos
En abril de 1988 realicé un cursillo de fotografía con Cristina Zelich que llevaba por título "El papel salado", que es como se denomina también a la técnica de los Calotipos, o Talbotipos, en honor a William Fox Talbot, uno de los pioneros de la fotografía y creador de esta primera técnica de obtención de imágenes fotográficas en papel.
Talbot desarrolló la técnica del papel salado en 1834. Por aquella época utilizaba una cámara oscura (estenopéica) para dibujar y pensó en cómo fijar las imágenes que veía. Al utilizar nitrato de plata observó que parte de este producto se sombreaba. Esto se debe a una reacción fotoquímica en la que el ion plata de la sal se reduce a plata metálica.
Talbot pensó en sensibilizar un papel y colocarlo en la cámara oscura. Realizó diferentes pruebas con disoluciones de nitrato de plata, pero comprobó que la sensibilidad era muy baja. Probó también con mezclas de nitrato de plata y cloruro de sodio. El resultado era parecido pero los bordes del papel se ennegrecían más. Al final consiguió algo que funcionaba medianamente bien: primero salaba el papel con NaCl y luego lo sensibilizaba con AgNO3.
Su siguiente problema fue cómo fijar la imagen. Primero probó lavando el papel con una disolución de cloruro de sodio pero los mejores resultados se obtuvieron utilizando hiposulfito de sodio, que es un agente que elimina muy bien el nitrato de plata que no ha sido expuesto y fija mucho mejor y más rápido la imagen.
En 1989 decidí aplicar esta técnica a la obtención de unas series de imágenes.
Una serie la preparé para presentarla a un concurso fotográfico convocado por el Gobierno Vasco y en las que al final, utilizando anilinas, coloreaba la ikurriña que aparecía en la imagen. Esta serie fue seleccionada entre las fotos finalistas del concurso de aquel año y fueron expuestas, en una muestra colectiva, en las tres capitales vascas.
Otra serie la protagonizó Raquel, mi sobrina de 4 años que ya ha aparecido en alguna otra entrada de este blog y que secundaba con entusiasmo como modelo mis iniciativas creativas.
Para completar la exposición he añadido alguna imagen más que hice mientras hacía pruebas con cantidades, forma de sensibilizar el papel, tiempos de exposición, fijado...
De casi todas las tomas que presento aquí hay dos imágenes. En una la zona de sensibilización del papel es superior a la de la imagen que se va a obtener y, por tanto, aparece un recuadro ennegrecido alrededor. Es una forma de asegurarte de que la imagen a obtener estará completa. En la otra la sensibilización de la zona es inferior al tamaño de la imagen y eso da un efecto plástico muy interesante de brochazos y fuga del motivo.
En todos los casos partí de imágenes en negativos de 35 mm obtenidas con cámara réflex. En el cuarto oscuro, con la ampliadora, obtenía un positivo de tamaña DIN A4 en acetato (Kodaklight, de Kodak) que permitía el retoque fácilmente si era necesario. Con ese positivo, y por contacto, obtenía un negativo en acetato, también en tamaño DIN A4. Y este negativo es el que mediante una prensa, sobre el "papel salado" y sensibilizado, con exposiciones al sol directo de entre 10 y 30 minutos, con un día despejado ya que si no, toda la relación de tiempos no servía para nada, obtenía el calotipo.
El papel soporte utilizado es Canson para acuarela de 400 g, que impermeabilizaba y salaba con gelatina, citrato de sodio y cloruro de amonio, a brocha, para que la emulsión posterior no penetrara en la fibra. Después de seco se da la capa de disolución de nitrato de plata sensible a la luz, también con brocha por el efecto estético que produce, en una habitación a oscuras, aunque admite una ligera penumbra. Una vez seco queda listo para la exposición a la luz y obtener el calotipo.
El fijado de las imágenes lo realicé con fijador fotográfico comercial, pero diluido 1:20, de lo contrario "se come" la imagen en vez de fijarla.
Luego hay que lavar abundantemente para que no quede nada de fijador, ya que provocaría la aparición de manchas en el calotipo.
Todo este proceso es largo, pero los resultados transmiten una calidez y plasticidad que ponen en valor lo sencillo y primitivo de esta técnica.
Hoy en día estos efectos se pueden conseguir con un par de clics de ratón, de forma digital pero, claro, no es lo mismo. Yo produje calotipos únicos y con el formato digital el número de copias depende de lo que aguante la impresora de turno.
Después de más de 30 años, las imágenes que obtuve en aquel verano del año 1989 siguen estando de muy buen ver, algunas expuestas en las paredes de mi casa, y a partir de ellas he obtenido las copias digitales que presento aquí.
Para ir a la exposición "Calotipos", pincha aquí.
03/05/2021
55 años
55 años separan las dos imágenes superpuestas y deslizantes (prueba a mover el deslizador en el centro de la imagen). Una en Pamplona en 2018, la otra en Mendillorri en 1963.
En 1963 en Mendillorri no había ninguna casa, todavía era una sucesión de campos de cereal con los depósitos de agua de Pamplona en un alto, una fábrica de tejas a un lado de la carretera a Badostáin y al otro una casa palaciega semiderruida.
Las imágenes me transmiten una mezcla de tristeza y añoranza, por eso tomo prestados un par de versos de Neruda para terminar esta entrada:
"Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos"
10/01/2021
Exposición: Frente al espejo
Imágenes especulares, similares, pero no iguales. Distintas.
En 2003 preparé una serie de fotografías en base a trozos de imágenes tratadas con filtros digitales que daban a la serie un "sabor" peculiar. Parte de esas fotografías fueron expuestas en la edición digital del periódico "El País" de aquella época.
Hoy traigo aquí otra serie, formada por material de aquel trabajo, pero donde las imágenes van de dos en dos. Una es especular de la otra, pero distinta, con diferente efecto.
Para ir a la exposición "Frente al espejo", pincha aquí.









